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Una noche cualquiera cuando caminaba por una vereda, mire a lo lejos una sombra.
Un hombre de traje negro, sus ojos de un marr贸n intenso casi negros que penetraban m谩s all谩 de la piel, un hombre de figura imponente que a simple vista denotaba poder.
Me detuve por un instante un poco nerviosa mirando esa oscura figura…
Decid铆 caminar lentamente, al pasar por su lado un perfume embriago mis sentidos.
Se dio vuelta y me tom贸 de la mano, con una fuerza que de un salto ya estaba a su lado.
Letargo…me dijo 茅se es mi nombre.
No temas qu茅 hoy te har茅 conocer lo que siempre has deseado.
Un poco temerosa acepte y de su mano segu铆 caminando.
Llegamos a un casa un poco alejada del ruido de la ciudad, entre all铆.
Me dijo: si茅ntate y no digas nada
Solo contesta si o no a todas mis demandas
M谩s all谩 de cualquier temor yo s贸lo quer铆a saber que secretos el estaba guardando
Ato mis manos, con una corbata cubri贸 mis ojos.
Mi ropa fue quitada de un golpe y arrojada a alg煤n lugar en la habitaci贸n.
Solo escuchaba su respiraci贸n un poco jadeosa, y de vez en cuando un susurro que escapaba de su boca.
Separ贸 mis piernas, sent铆 algo caliente ser vertido en mis senos, era la cera derretida de una vela, ard铆a tanto que deje escapar un quejido…¡ah!
Me dijo: te dije que no hablaras.
El dolor poco a poco se fue convirtiendo en una sensaci贸n de placer un poco diferente, una combinaci贸n entre lujuria y deseo.
Mi respiraci贸n se agitaba cada vez Mientras el me preguntaba: ¿sientes?.
Es poco para lo que hoy vas a experimentar…
Luego sin hacer ning煤n sonido nada m谩s que el susurro de sus respiraci贸n.
Me levanto y cuidadosamente me llev贸 hacia otro lugar, sol贸 escuchaba sus poderosas pisadas.
Me recost贸 sobre una cama y mis piernas separo…
Sent铆 como su lengua recorr铆a mis dedos suave y lentamente, dej茅 escapar un gemido…¡Ah!
Debido a la excitaci贸n que recorr铆a mi piel, de repente 茅l se detuvo.
Escuche como lentamente se desvestirme.
Me dijo guarda silencio.
Escuch茅 sus pasos dirigirse a un lado de la habitaci贸n, donde el ruido de una puerta me sorprendi贸 al rechinar.
Luego silenciosamente sent铆 a mi lado su cuerpo.
Un golpe de un l谩tigo azot贸 mi cuerpo, el dolor hizo que mi espalda se arqueara, dej茅 escapar un gemido de dolor…¡ah!
Grito: ¡Te dije qu茅 te quedar谩s en silencio!
S贸lo siente y que tu mente aprenda a tolerar el castig贸 en tu piel.
Eres una ni帽a mala, un demonio vestido de 谩ngel, hoy har茅 que tu infierno se eleve para que tus demonios salgan a jugar.
Incontables veces sent铆 el l谩tigo en mi cuerpo.
Despu茅s de un tiempo ya no era dolor lo que sent铆a, el sentimiento era una mezcla de entrega y placer.
En un momento se detuvo y sus manos comenzaron a recorrer mis senos, con la punta de sus dedos presionaba mis pezones y despu茅s con su lengua los recorr铆a, llevando a mi una oleada de deseos que hac铆an mi piel llenarse de humedad.
Sent铆 como sus dedos comenzaron a penetrar mi intimidad, mientras de su boca sus gemidos acariciaban mis o铆dos.
¡ah! ¡oh! ¡ah!.
Luego me cambi贸 de posici贸n, gir贸 mi cuerpo hasta que mi boca qued贸 presionada en la suavidad de una almohada.
Elev贸 mis caderas mientras en cortos per铆odos me daba latigazos aumentados con la fuerza de su poderosa mano.
Mi cuerpo se estremec铆a, mi mente me llevaba al l铆mite, en un momento mi vista se nubl贸.
Me pregunto si me sent铆a bien, s贸lo dej茅 escapar un si entrecortado en un gemido…¡ah!
Luego comenz贸 a frotar con su lengua en la uni贸n entre mis piernas
Su lengua se mov铆a de arriba, abajo, llen谩ndome de la humedad de su boca, deleit谩ndome con placeres aumentando un orgasmo…¡ah! ¡ah!
Tom贸 su mano en introdujo sus dedos mientras con otra mano recorr铆a mi espalda
Retir贸 sus dedos.
Luego…sent铆 la dureza de su cuerpo introducirla en el m铆o me lleno por completa, mientras sosten铆a mi cuello.
¡Perra!, si茅nteme, siente c贸mo t煤 agujero me absorbe, siente como palpita en ti.
Eres mi puta, mi obediente perra.
Sus movimientos se fueron intensificando, uno tras otro, hasta hacerme llegar al cl铆max una ves m谩s.
Mis gemidos se difuminaban en el aire.
¡Ah! ¡si! ¡ah! ¡ah! ¡uffff!.
Luego se apart贸 de mi y cambi贸 mi posici贸n, llevando su pene en mi boca diciendo es tuyo sabor茅alo, si茅nteme, ch煤palo, sacia tu sed.
Yo, empec茅 a chuparlo lentamente con movimientos de presi贸n en su punta, mientras mi lengua se enredaba en esa piel, arriba suave, abajo, hasta llevarlo a lo profundo de mi garganta cuidando las arcadas que me produc铆a tan maravilloso atributo.
Una y otra vez me saciaba de 茅l, escuch茅 su gemido…¡ah!
¡Ah! Sigue, ¡ah! no pares, eres mi perra dame m谩s, sabor茅alo ¡ah! ¡ah! ¡ah!.
Sent铆 como de 茅l brotaba su espeso semen.
Un sabor penetrante, caliente.
Que atravesaba mi garganta, se deslizaba por las comisuras de mis labios, bajaba hac铆a mi quijada.
Luego me susurro al o铆do:
Todav铆a no hemos terminado.
Me tom贸 en sus brazos y sali贸 de la habitaci贸n.
Mi cuerpo sudoroso temblaba.
Escuch茅 una puerta abrir.
Suavemente me coloc贸 en una silla, mis ojos a煤n vendados no permit铆an conocer el lugar.
El ruido del agua, hizo que girar谩 mi cabeza.
Me tom贸 otra vez en sus brazos y fui colocada en una ba帽era, cuya agua estaba tibia y en el ambiente un olor a c铆tricos bailaba en el aire.
Sent铆 su cuerpo apoyarse en mi.
Me dijo: Recuesta tu espalda en mi pecho.
Con una esponja frotaba mis senos, lentamente.
Dijo en tono relajado.
Tengo tiempo observando tu rostro en silencio, caminando muy cerca, mirando tu d铆a.
Eres una mujer bastante distra铆da.
Sigui贸 frotando mi piel.
Sent铆 su respiraci贸n cerca de mi o铆do y susurro… vamos a terminar lo que comenzamos.
Desat贸 mis manos.
Mi cabeza la inclino y me tom贸 por las caderas.
Me dijo: anda si茅ntate en mi.
As铆 lo hice sin oponer ninguna resistencia
El introdujo su pene en mi.
Me dijo mueve tus caderas es tuyo siente y abraza mi miembro con tu cuerpo.
Empec茅 a mover lento mi cuerpo, mientras sus manos abrazaban mis senos.
¡Gira tus caderas! Exclam贸.
Empec茅 a girar mis caderas m谩s r谩pido mientras el sujetaba con fuerza mis senos y mord铆a mi espalda.
¡ah! ¡ah! Dej茅 escapar un par de gemidos.
Mientras mis movimientos eran m谩s r谩pido,
El exclamaba:
¡si¡ ¡no pares!.
Giro mi cara y empez贸 a vaciar su lengua en mi boca.
Luego se detuvo y me dijo…¡detente!.
Me separo de 茅l y sali贸 de la ba帽era.
Me tom贸 en sus brazos y con una toalla cubri贸 mi cuerpo, sali贸 de la habitaci贸n conmigo en sus brazos.
Camino un largo rato y luego sent铆 que subimos por una escalera.
Me coloco en algo como una mesa
At贸 mis piernas separadas, At贸 mis manos a ambos extremos de la mesa.
No pod铆a ver, solo escuchaba.
Sus manos recorrieron mi cuerpo, lentamente y pausadamente.
Despu茅s de un rato desat贸 mis manos y me dijo eres libre, no mires cuando salga te buscar茅 cuando sientas la necesidad de tenerme soy s贸lo un letargo que vaga por t煤 mente.
Continuara...

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